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sábado, 22 de noviembre de 2014

GOLDA MEIR

Golda Meir (Meyerson) (en hebreo: גולדה מאיר‎), nacida Golda Mabovitch (Kiev, Ucrania, 3 de mayo de 1898 – Jerusalén, 8 de diciembre de 1978), fue una política, diplomática y, como estadista, la cuarta primer ministro de Israel. Fue la primera mujer en Israel y tercera en el mundo en asumir tan alto cargo. Su política intransigente y su estilo de liderazgo le valió el apodo de «Dama de Hierro».
Antes de ser jefa de Gobierno fue embajadora del Estado de Israel en la Unión Soviética, ministra de Trabajo y ministra de Relaciones Exteriores.
Fue elegida secretaria general de Mapai en 1966 y se convirtió en líder de la oposición, así como la primera mujer en dirigir un partido político importante en Israel. Tras la repentina muerte de Levi Eshkol, el partido eligió a Meir como su sucesora, asumiendo el cargo el 17 de marzo de 1969.
Su mandato estuvo marcado por las luchas internas dentro del gabinete de coalición, con serios desacuerdos y conflictos. Finalmente Golda dimitió en 1974, dejando la dirección a su sucesor, Isaac Rabin.
Golda fue la séptima de los ocho hijos de los Mabovitch, una familia judía tradicionalista —aunque no religiosa— y de condición muy humilde, radicada en Kiev, actual capital de Ucrania y por aquel entonces parte del Imperio ruso.
 Su niñez supo de penurias y sufrimiento: cinco de sus hermanos mayores murieron de pequeños a causa de la pobreza y las enfermedades. Su familia vivió en carne propia los pogromos antisemitas que asolaron a los judíos europeos a principios del siglo XX. En tanto su padre Moshé, un modesto carpintero, en 1903 decidió emigrar a los Estados Unidos en busca de sustento, dejando atrás a la pequeña Golda de 5 años junto a su madre autoritaria, y a sus hermanas: la pequeña Zipke, y su hermana mayor, Sheyna. Golda admiraba a esta última, que se había afiliado a círculos sionistassocialistas clandestinos, castigados duramente por las autoridades del Zar. Fue en ese mismo año que pogromos especialmente violentos provocaron las protestas de la comunidad judía en Rusia. La pequeña Golda, que contaba con sólo cinco años, quiso participar en las protestas, pero la familia no lo permitió.
Desde 1906 hasta 1912 Golda asistió a la escuela "Fourth Street School" que, en 1979, fue renombrada en su honor como "Golda Meir School". A los catorce años empezó a estudiar en la escuela secundaria "North Division High School" y por las tardes ayudaba a su madre a atender la tienda. Blume, sin embargo, era de la opinión de que su hija ya tenía suficiente educación y, por lo tanto, debía dejar la escuela para casarse con un hombre mayor. Golda no estaba de acuerdo y después de que su madre empezara a buscarle esposo, escapó de su hogar a los 14 años. Compró un billete de tren para Denver, Colorado, y se fue a vivir con su hermana, casada con Shamai Korngold.
Los Korngold llevaban a cabo en su casa tertulias nocturnas, donde Golda asistía a intensos debates sobre sionismo, literatura, sufragio femenino, sindicalismo y otros temas. Golda Meir escribiría en su autobiografía: «Denver fue un verdadero punto de inflexión, porque ahí es donde comenzó mi verdadera educación. En Denver, mi vida se abría ante él de verdad.» Fue en esas noches intelectuales que conoció a Morris Meyerson, un pintor con quien se casaría en 1917
En Denver, donde vivió menos de un año, estudió y realizó algunos trabajos, pero finalmente regresó a Milwaukee después de haber recibido una carta de su padre, solicitándole que vuelva al hogar.
Ya de vuelta en Milwaukee, Golda encontró a sus padres más holgados económicamente y viviendo en una casa amplia; más compenetrados con la vida comunitaria judía, y habiendo adquirido cierta posición social. Ciertamente, los años consiguieron abrir a los Mabovitch a nuevas ideas: ya no objetaron que su hija estudiara y enseñara. La joven Golda, por primera vez sin necesidades básicas que la agobiaran, pudo abocarse de lleno a lo que le apasionó desde siempre: la docencia y la actividad sionista.
Dentro de este último marco, en 1915 se afilió al movimiento juvenil sionista «Po'alei Zion» (del hebreo, "obreros sionistas"); asistió a encuentros con prominentes dirigentes sionistas, como David Ben-Gurión e Yitzjak Ben-Zvi; organizó una manifestación en Milwaukee, como acto de repudio a los pogromos antisemitas de la época en Ucrania y Polonia, en la que fue principal oradora; y fue elegida representante de su ciudad ante el Congreso Judío Estadounidense. En 1917 Golda respondió a una campaña de reclutamiento de la Legión Judía en los Estados Unidos. Grande fue su decepción cuando fue rechazada porque las jóvenes no eran aceptadas.
Recién llegados al Mandato Británico de Palestina, la pareja Meyerson se instaló en un apartamento alquilado en Tel Aviv; y al poco tiempo, pidieron incorporarse como miembros del kibutz Merhavia, en el norte del país. La respuesta negativa del kibutz, que temió que la pareja americana fuera demasiado refinada para las rudas tareas agrícolas, no arredró a Golda, quien no cejó en sus intentos hasta que fueron aceptados.
El gran cambio en la vida de Golda Meyerson, llegaría durante 1928, cuando le fue ofrecido ocupar el cargo de directora de Moetzet HaPoalot (Concejo de mujeres trabajadoras), la rama femenina de la Histadrut. Al aceptar el puesto, que supondría numerosos viajes, Golda reconocía también la irreversibilidad de la ruptura conyugal. Se trasladó con sus hijos a un pequeño apartamento en Tel Aviv, en el que la madre durmió por largo tiempo en el sofá de la sala de estar, en tanto el padre, que quedó en Jerusalén, venía de visita los fines de semana. Poco a poco Morris y Golda se fueron distanciando, pero nunca se divorciaron formalmente; él moriría en 1951 de un ataque al corazón.
Acabada la Segunda Guerra Mundial se agudizó la tensión entre el movimiento sionista, que exigía la independencia, y las autoridades británicas, a las que la situación en Palestina se les iba de las manos. Intentando dominar la situación, los ingleses llevaron a cabo el sábado 29 de junio de 1946, una vasta operación de allanamientos y arrestos, que incluyó a buena parte de la cúpula judía del Yishuv (conocida como el «Sábado Negro»). Ante el repentino vacío de poder, Golda Meyerson se convirtió, entre gallos y medianoche, en jefa del Departamento de Estado del comité central de la Agencia Judía, la Sojnut; o lo que es lo mismo: en la mano derecha de David Ben-Gurión —que se libró de la cárcel por encontrarse en Europa—, y virtual canciller del «Estado en camino», en lugar de Moshé Sharet, preso en los calabozos ingleses. Aun luego de la liberación de este último, Meyerson conservaría el lugar de influencia que ganó en dicha coyuntura.
En enero de 1948, el tesorero de la Agencia Judía estaba convencido de que Israel no sería capaz de recaudar más de 7-8 millones de dólares de la comunidad judía estadounidense. Golda, a secas, como ya se le conocía, volvió con un monto de 50 millones de dólares en su bolsillo, los que serían utilizado para comprar armas en Europa para el naciente Estado. Ben-Gurion describió el papel de Meir como "la mujer judía que consiguió el dinero que hizo posible la creación del Estado" que pasaría un día a los libros de historia".
Cuatro días antes de la creación oficial del Estado, partió en delicadísima misión: de incógnito y disfrazada de mujer árabe, cruzó las líneas enemigas, para entrevistarse enAmmán, el 12 de mayo de 1948, con el rey Abdullah I de Transjordania, para instarle se abstenga de intervenir en la inminente contienda. El rey se mostró evasivo, y Golda Meyerson comprendió que la suerte ya estaba echada. Abdullah le pidió que tuviera paciencia, y que no se apresuraran a declarar la independencia. A lo que Golda le respondió: «Su Eminencia, nuestro pueblo ha estado esperando por 2000 años. ¿Podría usted llamar a eso 'prisa'?».
Finalmente, y dos días más tarde, el 14 de mayo de 1948, (el día 5 de Iyar de 5708 en el calendario hebreo), leyó David Ben-Gurión en Tel Aviv el acta de declaración de independencia del Estado de Israel; en tanto Golda Meyerson fue una de sus 25 firmantes, con lágrimas en sus ojos. Más tarde recordaría: «Después de firmar, lloré. Cuando yo estudiaba la historia de los Estados Unidos y leía sobre los que firmaron la declaración de independencia, no podía imaginar que se trataba de gente real haciendo algo real. Y allí estaba yo, sentada y firmando una declaración de independencia.»
La súbita muerte del primer ministro Levi Eshkol en febrero de 1969, encontró a Golda Meir alejada del gobierno a causa de su dolencia, pero aún miembro de la Knéset. De entre varios candidatos laboristas que se postularon para sucederle, Meir fue sorprendentemente elegida para el cargo como candidato de compromiso. Al poco tiempo se celebraron las elecciones generales para la sexta legislatura de la Knéset, de las que salió respaldada por una holgada representación parlamentaria (56 de 120 escaños). Aun así, prefirió proseguir con el gobierno de coalición nacional, vigente desde la Guerra de los Seis Días, para lo que sumó a su gobierno a Menájem Beguin y a su agrupación de derechas. En su primer discurso ante el Kneset el día de asunción al cargo dijo:

"Estamos dispuestos a hablar de paz con nuestros vecinos en cualquier momento y sobre todos los aspectos."
    Golda Meir, primera ministra de Israel. 17 de mayo de 1969

Llevando consigo los resquemores de Yom Kipur, Golda Meir se retiró al kibutz Revivim, en la casa de su hija Sara, en donde pasó sus últimos años, hasta que el cáncer la doblegó. El 7 de diciembre de 1978 fue ingresada al Hospital Hadasa, en Jerusalén, donde cayó en estado de coma, falleciendo al día siguiente a las 16:30 horas como consecuencia de su enfermedad (leucemia) a la edad de 80 años. Cuatro días después fue sepultada en el panteón de los «Grandes de la Patria», en el Monte Herzl de Jerusalén.
Lugares e instituciones de Israel y Estados Unidos fueron nombrados en su honor. En Israel, el Boulevard Golda Meir en Jerusalén y el Centro de Artes Escénicas Golda Meir en Tel Aviv. En los Estados Unidos la escuela y biblioteca Golda Meir School en Milwaukee, Golda Meir Square, en Nueva York , Centro de liderazgo político Golda Meir en el Metropolitan State College de Denver y Golda Meir House en Denver.

Golda Meir no fue profeta en su tierra. El mundo judío y la comunidad internacional la recuerdan como una dirigente carismática y singular; una matrona judía visceral, capaz de sintetizar la más compleja de las situaciones en una frase sencilla y proverbial, con acento a yidish. En Israel, en cambio, muchos la recuerdan —especialmente la izquierda— como una mujer terca y obstinada, cuya incapacidad de ver la realidad y su actitud intransigente para con los árabes, devino indefectiblemente en la traumática Guerra de Yom Kipur.

Fuente Wikipedia -

N.de la R.: Una vida tan intensa como la de ésta mujer, imposible narrarla en tan poco espacio. Mucho ha quedado sin exponer aqui. Mi reconocimiento y respeto por esta mujer.